Recetas a ritmo de Rock

Snickerdoodles de espelta bajas en azúcar

En casa hemos inventado esta receta apta para bebés, inspirada en las típicas galletas de origen desconocido y nombre curioso.

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En casa tenemos una bebé de 13 meses adicta a las galletas. Y es que desde que las descubrió podría pasarse el día entero comiéndolas. A la gente le hace gracia que sea tan comilona, así que aquí y allá siempre tiene algún premio en forma de galleta o pan. A nosotros nos gusta que coma bien y desde el principio nos hemos preocupado por que coma sano. Al principio el azúcar era el gran NO NO. Pero claro, cuando la ves disfrutar tanto con una galleta se te rompe el corazoncito al ver que llora si no la dejas comérsela ¡Así que aquí está la solución! Unas galletas caseras bajas en azúcar y hechas con harina de espelta, de mayor valor nutricional que el trigo común y más fácil de digerir. También es importante ofrecer huevos ecológicos de primera calidad a los niños. A nuestra Piki sólo le damos huevos de categoría zero.

Estas galletas son bajas en azúcar (un 9% del peso seco, frente al 20-25% de las galletas comerciales). Pero además hemos utilizado azúcar de coco ecológico en vez de azúcar de caña. A diferencia del azúcar blanco, el azúcar de coco contiene nutrientes como vitaminas, minerales (hierro, zinc, calcio y potasio), aminoácidos y algunas fibras. Tiene un color y un sabor ligeramente acaramelado y su índice glucémico es más bajo (de 35 frente al 58 del azúcar blanco, tomando como base el 100 de la glucosa pura). El índice glucémico hace referencia a la velocidad a la que incrementa el nivel de azúcar en sangre tras la ingesta de un determinado alimento. Un pico de glucosa en sangre induce como respuesta la secreción de insulina, una hormona producida por el páncreas que se encarga de mantener unos niveles normales de glucosa en sangre, estimulando su absorción hacia los tejidos. Cada vez que consumimos una gran cantidad de azúcar, la insulina liberada ayuda a metabolizarlo y todo el azúcar que no se queme rápidamente por los músculos se almacenará en forma de grasa. Al cabo de unas 2-3 horas nuestro nivel de azúcar en sangre se habrá reducido incluso por debajo de lo normal, por lo que el cuerpo volverá a pedirnos azúcar. Y así en un círculo vicioso que constituye el famoso «mono de azúcar». El caso es que para mantenernos saludables nos interesa que el nivel de glucosa en sangre se mantenga lo más estable posible, evitando estos picos exagerados que luego nos dan más ganas de seguir consumiéndola. Por lo tanto, cuanto menor sea el índice glucémico de un alimento, mejor.

El azúcar de coco se obtiene al extraer la sabia de la inflorescencia del cocotero. Ésta se ata en forma de tubo y se corta para que el interior quede al descubierto y así pueda ir drenando la sabia. Es posible recoger hasta 1 litro de sabia de flor de coco al día por cada cocotero. Este néctar se concentra a base de hervirlo en varios procesos manuales, hasta que cristaliza. Luego se tamiza y se envasa para su venta.

Ingredientes

  • 125 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 40 g de azúcar de coco
  • 1 huevo ecológico
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 250 g de harina de espelta
  • 1 cucharadita de canela
  • ½ cucharadita de nuez moscada
  • ½ cucharadita de levadura química Royal
  • Una pizca de sal

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 180 ºC.
  2. Mezcla la harina, la canela, la nuez moscada, la levadura química y la sal. Reserva.
  3. Bate la mantequilla y el azúcar con la pala a velocidad media (o a mano) hasta conseguir una mezcla cremosa.
  4. A velocidad baja, añade el huevo y bate hasta que esté totalmente incorporado. Añade también la vainilla y mezcla.
  5. Todavía a velocidad baja añade los ingredientes secos a cucharadas sin dejar de batir (si lo haces a mano, agrega los ingredientes secos en varias veces). La masa debería despegarse de las paredes del bol. Nota 1
  6. Haz bolitas de masa del tamaño de una cereza grande y aplástalas ligeramente con la palma de la mano. Nota 2
  7. Coloca las bolitas sobre una bandeja de horno previamente forrada con papel de hornear. Sepáralas al menos 2 centímetros unas de otras para que no se peguen.
  8. Hornéalas durante 10 minutos con la bandeja a media altura del horno.
  9. Transfiérelas a una rejilla para que se enfríen por completo. Se conservan bien en un recipiente hermético.

Notas y Consejos

Nota 1 Es probable que tengas que ayudar bajando la masa de las paredes del bol con la ayuda de una espátula.

Nota 2 Para hacer las bolitas de masa yo utilicé la medida de ½ cucharada del juego de cucharas medidoras, así todas las bolitas salen iguales.

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