Recetas a ritmo de Rock

Minicalabaza rellena

Si quieres sorprender a alguien este otoño prueba este plato hecho con calabazas de tamaño individual.

Por ,

40 min
1 h a 180 ºC
Para 2 personas

Halloween es una de las fiestas más antiguas que se celebran hoy en día. Se dice que se origina en la cultura celta, en la que era una fiesta en honor a los muertos. El calendario celta dividía el año en dos mitades o “estaciones”: la mitad oscura, que comenzaba en el mes de Samonios (que correspondería con octubre-noviembre) y la mitad clara, a partir del mes de Giamonios (que sería abril-mayo). Se consideraba que el año empezaba con la mitad oscura y, a pesar de que etimológicamente Samonios viene de samos, “verano”, el nombre se refería a “fin del verano”, así como giamos, “invierno”, se refería al “fin del invierno”. Así, el 31 de octubre era el último día del calendario celta, considerado como el “año nuevo celta”.

La festividad se denominaba en sus orígenes Samhain en gaélico, que significa “fin del verano” o “noviembre”, momento en que la temporada de cosechas terminaba. Se trataba de un festival de la cosecha en el que se encendían grandes hogueras sagradas. En esta fiesta pagana también se celebraba lo que para los cristianos sería “el cielo y la tierra”, conceptos que, a pesar de que llegaron sólo con el cristianismo, tenían su equivalente en la época celta. Para ellos el mundo de los espíritus era un lugar de felicidad y perfección en el que no había hambre ni dolor. En la época de los druidas se practicaban ritos en los que éstos se comunicaban con sus antepasados, esperando ser guiados en esta vida hacia la inmortal. Se creía que en el día de Samhain, que marcaba el límite entre la luz y la oscuridad, los espíritus de los ancestros venían a visitar sus antiguos hogares. Sin embargo, no todos los espíritus eran benévolos y podían dañar a los vivos o incluso llevárselos al inframundo, de modo que para protegerse, la gente usaba disfraces vistiéndose de fantasmas esperando que eso confundiera a los espíritus dañinos. Además, se realizaban ofrendas y rituales para apaciguar a los espíritus, que son el origen de los regalos y golosinas que más adelante evolucionaron en el conocido “trick-or-treat”.

¿Entonces, si la celebración se llamaba Samhain, de dónde viene lo de Halloween? Bueno, aquí es donde entra el cristianismo. El día de Todos los Santos existe desde que en el siglo IV la Iglesia consagró un día dedicado a todos aquellos que los habían precedido en la fe cristiana. Inicialmente la fiesta se celebraba el 13 de mayo, pero en el año 741 el Papa Gregorio III la cambió al 1 de noviembre. En la Gran Bretaña medieval, el día 31 de octubre fue referido como la víspera de Todos los Santos, o All Hallows’ Eve, creado por los cristianos para convertir al pueblo celta y de la que deriva la palabra Halloween.

Las tradiciones de Halloween fueron traídas a Canadá por los inmigrantes irlandeses y escoceses y hoy en día es una celebración muy popular en países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda y Australia. Una de las costumbres que trajeron fue el Jack-O’-Lantern. Hay cierto debate sobre el origen de esta costumbre, pero podría ser que derivara de una vieja leyenda del folklore irlandés en la que a un hombre llamado Jack se le negó la entrada tanto al cielo como al infierno, por avaro y por engañar al diablo. Así, Jack fue condenado a vagar por la tierra con una linterna, convirtiéndose en “Jack el de la linterna”. Originalmente en Irlanda y Gran Bretaña la linterna era un nabo tallado en forma de cara demoníaca y con una vela en su interior. Sin embargo, en Estados Unidos y Canadá se reemplazó el nabo por una calabaza al darse cuenta de que era mucho más fácil de tallar.

Ingredientes

  • 2 calabazas mini (individuales)
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 pimiento rojo portugués
  • 1 cucharada de pasta de curry
  • 80 g de quinoa roja
  • Una pizca de sal
  • Pan rallado

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 180 ºC.
  2. Corta la parte superior de las calabazas como si fuera una tapa. Hornea la parte inferior durante 40 minutos. Luego introduce las tapas en el horno y hornea todo durante 10 minutos más. Calabaza rellena paso a paso
  3. Mientras se hornea la calabaza pica el ajo, la cebolla y el pimiento. Sofríelos en una sartén durante unos 10 o 15 minutos a fuego medio, con un par de cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal.
  4. Cuando las verduras estén tiernas, añade una cucharada de pasta de curry. Mezcla y reserva la sartén fuera del fuego hasta que puedas añadir el resto de ingredientes.
  5. A parte, cuece la quinoa roja en una olla pequeña. Escúrrela y reserva.
  6. Cuando la calabaza esté lista, retira la pulpa separándola de las pepitas. Nota 1 pasoapaso01
  7. Precalienta el horno en modo gratén.
  8. Vuelve a poner la sartén en el fuego y añade la pulpa de calabaza y la quinoa roja. Da un par de vueltas mezclando todo bien.
  9. Rellena las calabazas y espolvorea pan rallado por encima.
  10. Gratina las calabazas rellenas (no las tapas) durante unos 10 minutos o hasta que el pan esté tostado.
  11. Sirve caliente y utiliza las tapas como decoración.

Notas y Consejos

Nota 1 Si te gustan las pipas de calabaza no tires las pepitas. Lávalas bien para que no queden restos de pulpa y tuéstalas en el horno ¡Están muy ricas con un poco de sal!

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