Recetas a ritmo de Rock

Leprous en concierto

Presentando su último disco The Congregation, uno de esos que no te cansas de escuchar una y otra vez. Descubrimos muy gratamente que sus canciones en directo no pierden voces, efectos, sonidos, ni nada que estuviese en sus grabaciones.

Por ,

Tocaron el Lunes 3 Octubre de 2016
Club Soda, Montreal

Introducción puntual

Espero que ya conozcáis a Leprous, que no tengáis que leeros una introducción sobre esta banda noruega con 5 discos a sus espaldas, y que además hayáis tenido la oportunidad de ir a uno de sus frenéticos conciertos. Si no es vuestro caso, podéis revolotear por esta entrada como una mosca, para descubrir qué sensación tuvimos nosotros escuchándolos en directo.

Una actuación centrada en The Congregation, creado en 2016, uno de esos discos que podrías escuchar una y otra vez sin parar y no cansarte de él. El discurso que se crea a través de las canciones, su atmosfera y, por qué no decirlo, el hecho de que algunos temas parecen segundas partes (mejoradas) de otros, hace que su reescucha sea más agradable y a veces necesaria para apreciarlo al completo.

Liderados por Einar Solberg desde 2001, la banda fue también un ejemplo de puntualidad y exactitud horaria. Una coordinación y ejecución detallista como no podría ser de otra forma en el género del metal progresivo. Aparecieron a las diez en punto y la consecución de un tema tras otro sólo se vió interrumpida por un “Buenas noches Montreal”, por eso de presentarse al principio, pero nada más.

Cada uno con su tema pero bien coordinados

Lo que más nos sorprendió fue la energía volcada por toda la banda durante la hora y media que duró el show. Simen Daniel Børven, actual bajista en sus giras, no se desconectó ni un minuto de estos cambios de tempo tan característicos, como los de la canción The Flood. Tampoco flaquearon las ocho cuerdas del principal guitarrista y compositor, Tor Stian Borhaug, responsable de riffs tan auténticos como el que guía la melodía en The Price. Un recién incorporado guitarrista en esta gira norteamericana, Øystein Landsverk, tampoco defraudó a nadie con uno de los solos más enfurecidos que se escucharon durante la noche, el de Forced Entry. Por supuesto que la mención especial va primero para el cabecilla Einar Solberg, que con su voz dejó el listón tan alto en el directo como en sus discos de estudio. La otra se la lleva el batería, Baard Kolstad, que tocaba como si fuera dos personas en vez de una sola. Os dejamos un vídeo que ejemplifica nuestra sorpresa en una sesión grabada encima de uno de sus temas más pegadizos, Rewind.

En directo, igual o mejor que en estudio

Las canciones fueron cogiendo fuerza a medida que las interpretaron. El público hizo uso de sus melenas debidamente, cada vez más abstraídos en las melodías, zumbidos, resquebrajos, estridencias, cambios y efectos que nos ofreció su setlist. De hecho, fue muy reconfortante ver que la mayoría de todos esos sonidos salieron de sus articulaciones y no de pistas superpuestas y reproducidas como pasa a veces. Otro tanto para Leprous.

De las canciones interpretadas en directo destacamos la balada The Cloak, que interpretaron con una especial emoción: como si no hubiera mañana; como un fino pero grave zumbido que resuena dentro de un cráneo lleno de vacío; como una mosca psicodélica que no te deja dormir; como el sueño de una mosca despertando; como si no hubiera mañana; como tiene que ser.

Os dejamos una lista de reproducción en La Fonoteca con una selección de sus temas.

 

La Fonoteca

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